STORIA WORKSHOP

fernando-mora[1]

Arturo Mora Benavente, es descendiente de una antigua familia de ceramistas de Manises. En el último tercio del

siglo XIX su tatarabuelo, Fernando Mora Osca, fue el primero de la saga en dedicarse a la producción de loza dorada – come evidenziato dai pezzi che rimangono con il marchio “F.M.” pintada en el reverso-, y el cuaderno de fórmulas de reflejo metálico de su bisabuelo, Arturo Mora Zorrilla presenta la fecha de 1898; ambos ceramistas participaron en el movimiento artístico Historicista, que en Manises se centró en la recuperación de la cerámica gótico-mudéjar.

Nel 1958, suo nonno, Salvador Mora Zorrilla, e suo padre, Salvador Mora Escobar, fondarono le ceramiche decorative fabbrica, che attualmente Arturo Mora continua a lavorare con un approccio più tradizionale a base all'aggiornamento di una tradizione secolare.

Con questa tecnica ricca cultura tradizione di famiglia Non è sorprendente che in officina Arturo Mora lavorando con varie procedure di ceramica, il più rilevante la difficile tecnica della riflessione metallico ha usato per fare riproduzioni di pezzi storici che sono state fatte nei laboratori di Manises nel corso dei secoli XIV XVIII, e si trovano ora nei principali musei di tutto il mondo. Allo stesso modo, ma rende anche gli aggiornamenti e interessanti creazioni, tutti realizzati sulla ruota del vasaio, a mano libera dipinti e cotti in cucina terza riduzione, come il lustreware spagnola-musulmana è stata fatta.

salvadorMora [1]Awards Arturo Mora ha ricevuto numerosi premi in riconoscimento del loro buon lavoro nella ceramica di specialità lustro, tra i quali comprendono: – Qualità e Design Prize Manises i migliori ceramiche tradizionali esposte in CEVIDER, Valencia 1997 fiera. – Qualità e Design Prize Manises le migliori ceramiche neo-artigianali esposti alla fiera CEVIDER, Valencia 1998. – Qualità e Design Prize Manises i migliori ceramiche tradizionali esposte alla fiera CEVIDER, Valencia 2001. – Secondo premio di modalità di ceramica, sul Premio Jaén XVI Craft BoxJaen 2004. Nazionale ceramica Award 2015 (Città della ceramica)

Esposizioni Oltre alla mostra permanente dal 2004 ha aperto nel suo laboratorio di Manises, il suo lavoro ha partecipato su invito alle seguenti mostre: – Lustre Ware ceramica. Tradizione e modernità. Sede del Instituto valenciano de la exportación en Los Ángeles, Estados Unidos. 1998.Rompiendo moldes: Arturo Mora, Benlloch-Algora y Vicente Gimeno, Escuela de Cerámica de Manises, 1999. – Mostra personale di lustro in ceramica Art Gallery Martínez Glera, Logroño, 2004.VII Biennale Internazionale delle Ceramiche in Manises, 2005.

Commenti sul suo lavoroArturo Mora. En los últimos años, ha dirigido sus esfuerzos a la recuperación de la técnica del reflejo metálico. Su producción actual presenta dos líneas de trabajo, por una parte, la reproducción de la loza dorada de Manises de los siglos XVXVI -de la que sobresale el empleo del torno y su buen trabajo a pincel- y, por otra, la utilización del reflejo metálico para la realización de nuevas propuestas, tanto formales como decorativas, lo que supone uno de los intentos más serios por actualizar la tradicional obra dorada y dotarla de nuevos contenidos.Josep Pérez Camps, director del Museo de Cerámica de Manises. Publicado en el tríptico de la exposición Rompiendo moldes: Arturo Mora, Benlloch-Algora y Vicente Gimeno, Escuela de Cerámica de Manises, 1999.

EL REFLEJO METÁLICO EN EL PRINCIPAL CENTRO EN ESTA ESPECIALIDAD: MANISES Descubierta por la cultura islámica, la técnica del reflejo metálico aplicada a la cerámica surge y se desarrolla en el Irak abasí durante el siglo IX, y de allí pasa posteriormente a al-Ándalus, donde en el siglo XIII se tiene constancia segura de su producción en las ciudades de Málaga y Murcia. A principios del S. XIV Don Pedro Boil (IV señor de Manises) se preocupó porque los alfares de su señorío trabajaran con esta novedosa técnica, posiblemente mediante la incorporación de artesanos ceramistas venidos del reino nazarí de Granada, lo que provocó un cambio radical, cualitativamente mejor, de la producción. Si tenemos en cuenta que la mayor parte de los primeros artífices de loza dorada en Manises eran mudéjares, conviviendo en una tierra ya reconquistada por los cristianos, se comprende que en su producción se entrecruzaran aspectos formales y decorativos de ambas culturas.

PLATO-Obradors [1]De esta síntesis surgió una cerámica de gran originalidad, que cautivó a las cortes europeas, y en general a las clases sociales con más poder adquisitivo, por el exotismo y la magnificencia de sus decoraciones, que en muchos casos incluyeron -previo encargo- sus escudos nobiliarios. Esta cerámica alcanzó su máximo apogeo durante el S. XV coincidiendo con el auge cultural y económico de la ciudad de Valencia, cuyo importante puerto fue la principal vía de salida para su exportación. A pesar de la irrupción de la loza policroma de estilo renacentista que se propagó por la península a principios del siglo XVI a través de Sevilla y Talavera, y de la expulsión de los moriscos en 1609, durante los siglos XVI al XVIII los obradores de Manises conseguirán mantenerse produciendo loza dorada, si bien dentro de unos parámetros de popularidad y de mercado decreciente, lo que provocó casi la desaparición de la técnica del reflejo metálico en el siglo XIX. No obstante, a finales de ese siglo se produce su renacimiento, asociado al movimiento historicista, que se materializa en la recuperación de la cerámica hispano-árabe y en las diversas secuelas que han colaborado en mantener con vida en Manises esta especialidad hasta sobrepasar el siglo XXI, aunque solo sea de manera brillante en el taller de Arturo Mora.

Arturo Mora nº 2353 de Cualificación Artesanal de la Generalitat Valenciana.